Amanece
Asturias, 2024 Los tibios rayos del sol se cuelan por las rendijas de tus pestañas y desperezan tus ojos de cacao y miel. Tu piel va despertando también con el roce de mi mano trémula, que recorre como una turista las sinuosas calles de tu espalda. A lo lejos se oye el canto de un ruiseñor Su melodía acompaña la danza de mis dedos que, desvergonzados, van conquistando tus territorios más profundos provocando el temblor, agitando el viento que te habita, plagando de amor todo a su paso. Tu cuerpo, estremecido y jadeante, florece con el rocío que brota de ti y empapa nuestro jardín, regalando d...